Pendejo de la «p» a la «o»

Venezuela parece que se ha quedado sola en la OEA tras las ofensas del presidente Hugo Chávez al secretario general José Miguel Insulza, al que, entre otras cosas, ha llamado «pendejo» reiteradamente y exigido que renuncie.

Chávez está a la greña con Insulza porque el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha hecho reproches al Gobierno de Venezuela por una decisión, de carácter administrativo pero de fuerte contenido político, que supondrá la liquidación de la empresa Radio Caracas Televisión (RCTV), la emisora decana del país y una de las dos más vistas.

«Posición insulsa, de verdad, la del doctor insulso. ¡Da vergüenza! Si lo encuentro en Managua [en la toma de posesión de Daniel Ortega] se la canto de frente. ¡Debiera renunciar el insulso doctor Insulza por atreverse en el papel de Virrey del Imperio. ¡Venezuela es libre, caballero! ¡Váyase con su insulsería a otro lado! Vaya que es bien pendejo el doctor Insulza, un verdadero pendejo desde la “p” hasta la “o”. Da pena», dijo en medio de las carcajadas de su auditorio.

El líder venezolano, que está llevando a Venezuela a un sistema de gobierno socialista puro y duro, en sintonía con Cuba, según sus adversarios, afirmó también en su vehemente diatriba que Insulza «perdió toda moral para estar al frente de la OEA, a menos que alguien pretenda convertirla de nuevo en lo que una vez señaló Fidel Castro (...) el ministerio de las colonias».

Fue en el mismo acto en el que Chávez dio posesión a su nuevo equipo de gobierno y anunció la nacionalización de todas las industrias esenciales.

El canciller de Chávez, Nicolás Maduro, afirmó que detrás de las declaraciones de Insulza «hay una campaña de la oligarquía internacional contra Venezuela» y que Estados Unidos está tratando de rearmar esa ofensiva contra el país y su presidente.

También en sus críticas contra Insulza, Chávez se ha colocado codo con codo con el régimen cubano.

En la OEA, ningún país se solidarizó con Venezuela, aunque el Gobierno de Caracas lo procuró. Estados Unidos, Brasil, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Paraguay, Canadá y Chile manifestaron su confianza al secretario general. «Al referirse de manera peyorativa y personal a Insulza Chávez está insultando «a todos y cada uno de nosotros y nuestros presidentes», dijo el embajador de Honduras, Carlos Sosa.

El gobierno de Chile, del que en su día formó parte Insulza, exigió a Chávez mantener un lenguaje respetuoso. Distintos dirigentes chilenos de todos los signos políticos apoyaron a Isulza. El canciller de Chile, Alejandro Foxley, por ejemplo, exigió el uso de un lenguaje respetuoso y constructivo.

Insulza, mediante un comunicado, había afirmado que la decisión de Chávez de no renovar la licencia de funcionamiento a RCTV tiene visos de censura y es un pésimo ejemplo en democracia. El secretario general de la OEA sugirió que las acusaciones de golpismo y subversión contra esa televisora, en las que el gobierno de Caracas se basa, por su gravedad debieran ser llevadas a los tribunales, en lugar de haber dado lugar a una decisión ejecutiva que no tiene precedentes y que supone una real amenaza para los demás medios de comunicación de Venezuela y la libertad de expresión.

En respuesta, la cancillería de Caracas dijo que Insulza falta a la verdad y que el gobierno de Chávez actúa dentro de sus prerrogativas al no renovar esa licencia.

«Nada ni nadie impedirá que se cumpla la decisión de no renovarle la concesión a ese canal de televisión. Nada ni nadie podrá evitarlo», ha afirmado Hugo Chávez, que, incluso, ha mandado callar a la jerarquía de la Iglesia católica en Venezuela, que se había sumado al coro de críticas por el virtual cierre de Radio Caracas Televisión e instado implícitamente a un obispo considerado progresista a que rompa el voto de de obediencia.

Francisco R. Figueroa
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