Evo exige visa al Tío Sam

El presidente de Bolivia, Hugo Chávez, ha brindado por el Año Nuevo decretando visa para los gringos en aplicación estricta del principio de reciprocidad tan querido en las relaciones diplomáticas internacionales.

«Tú pides visa a mi gente, pues yo lo mismo a la tuya, Tío Sam». Este es el meollo de la cuestión, sobre todo cuando, como dice Morales, a algunos «hermanos dirigentes, e incluso algunos políticos» bolivianos se les ha impedidor el ingreso a los Estados Unidos «con razones muchas veces totalmente injustificadas».

Si el gobierno de Washington presume que los bolivianos pretenden emigrar ilegalmente a Estados Unidos o ir a llevar cocaína y por eso les exige visa, en justa contrapartida el Ejecutivo de La Paz puede concluir que todo gringo es de la CIA y si va a Bolivia es para derrocar a Evo Morales o reventar hoteles, como el californiano Lestat Claudius de Orleans, implicado en dos atentados, en marzo pasado en La Paz, que dejaron otros tantos muertos.

«¿Por qué tendríamos los bolivianos que ser sometidos a estos requisitos y por qué ciudadanos norteamericanos no tendrían la obligación de cumplirlos», dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, poniendo la obviedad sobre la mesa.

«Estamos a mano; nuestra dignidad, aunque Bolivia sea un país pequeño, subdesarrollado y mediterráneo, es por lo menos semejante a la vuestra, a la de los ciudadanos de la considerada primera potencia mundial, de manera que nos respeten», ha venido a decir Morales.

¿Cuánto aportaron los 38.000 estadounidenses que, en promedio, visitan Bolivia por año, lo que representa el 10 % del turismo extranjero? Aunque Evo Morales no eche esa cuenta fácilmente concluiría que a Bolivia el turismo gringo no le ha servido para salir de la pobreza, ni remontándose a los tiempos Butch Cassidy y el Sundance Kids, aquellos dos legendarios bandidos estadounidenses que cayeron en el país a principios del siglo XX y fueron liquidados por la policía boliviana.

«La reciprocidad es un principio vigente en los convenios internacionales», argumentó Alex Contreras, el vocero de Evo Morales.

Venezuela exige visa a los ciudadanos de Bolivia, el único país que deriva su nombre del libertador Simón Bolívar, «alter ego» de Hugo Chávez, el líder venezolano y buen amigo declarado de Evo Morales. El Gobierno de La Paz no ha tomado en cuenta el caso de Venezuela, aunque Contreras asegura que el principio de la reciprocidad en el caso de las visas puede ser ampliado a otros países vecinos y a los europeos. España, por ejemplo, no exige visado a los bolivianos. Cada día llegan al aeropuerto de Madrid entre 1.000 y 1.200 bolivianos, la inmensa mayoría para quedarse ilegalmente. Las autoridades dicen que cada día rechazan unos 60 porque no dan más.

Buscando visa para el cielo a partes iguales: el cielo del capitalismo y el bienestar que representa Estados Unidos, contra el cielo real de El Alto, el suburbio de La Paz donde, a 4.000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el aeropuerto del mundo más cercano a los ángeles celestiales y puerta de entrada para muchos visitantes extranjeros.

Francisco R. Figueroa
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