Cambio en la alcoba de los Kirchner

Todo indica que habrá un cambio en el lecho matrimonial de los Kirchner, en la sucesión de alcoba que se aproxima en la presidencia de Argentina.

La señora Kirchner debe ganar las elecciones del próximo 28 de octubre. Parece que lo hará con facilidad. El porvenir pinta para ella de color de rosa, en todas las encuestas, que dejan sin opción a su principal rival, Elisa Carrió, cuya falta de «glamour» contrasta con los encantos de Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, aunque estos puedan ser a golpe de bisturí o a fuerza de botox.

El 10 de diciembre ella debe ocupar la posición del señor Kirchner, quien le cederá el lugar que ha tenido desde mayo del 2003 como jefe del Estado argentino, tanto en el sillón que un día ocuparon Rivadavia, Mitre o Sarmiento como probablemente en el lecho matrimonial que comparten en Olivos, la residencia privada de los mandatarios argentinos.

Cristina Fernández, de 54 años, ha sido durante la presidencia de su marido una virtual cogobernante, de modo que los argentinos se habían acostumbrado a verla en el día a día del ejercicio del poder. Además, Argentina es un país con tradición de primeras damas que no son meras fruslerías decorativas. Recuérdese a Eva Duarte de Perón, la celebérrima «Evita», y más recientemente a la senadora Hilda González de Duhalde, popularmente llamada «Chiche», esposa del antecesor de Kirchner, Eduardo Duhalde. A diferencia de ambas, Cristina Fernández, tiene una vida pública propia, que comenzó en 1985 como dirigente provincial del Partido Justicialista (peronista). Desde entonces ha sido diputada y senadora en varias legislaturas. Cuando su marido llegó a la Casa Rosada ella se negó a ser una mera primera dama y se intituló «primera ciudadana» argentina. Tenía claro lo que no quería ser y posiblemente también lo que deseaba ser.

La designación por Néstor Kirchner de su esposa para sucederle ha sido como un jarabe que se ha administrado a los argentinos poco a poco, para que fuera vista como un hecho natural. Hace muchos meses él anticipó que si el candidato presidencial «no era pingüino sería pingüina». «Pingüino» es el apodo de Kirchner, nacido hace 57 años en las frías tierras patogonas de Santa Cruz. Cristina es de La Plata, en cuya universidad conoció a quien sería su esposo y facilitador de su llegada al pináculo del poder. Se ha especulado también con que Kirchner no se presentó a la reelección por problemas de salud.

Si como todo indica Cristina Fernández gana las elecciones, por segunda vez Argentina tendrá una mujer en la presidencia. La primera fue María Estela Martínez, la corista «Isabelita» que heredó el cargo a la muerte de su marido, el mítico caudillo Juan Domingo Perón. Aguantó en el poder durante 20 meses, entre 1974 y 1976, hasta que la sacaron los militares. A Argentina le fue desde entonces muy mal. Será también por segunda vez que una presidenta argentina habrá compartido la cama con alguien que asimismo ha sido jefe del Estado.

La presidencia de Argentina se convierte de nuevo en un asunto de familia, algo inusual en una república en democracia. Más inusual es que la verdadera elección se haya producido en la alcoba de los esposo. En las dictaduras ha habido casos corrientes de sucesiones familiares, como la de Fidel Castro por su hermano Raúl, en Cuba, en el 2006; la del «amado líder» Kim Il-Sung por el «querido líder» Kim Jong-il, su hijo, en Corea del Norte, en 1994, o la de Hafez al-Assad por su hijo, Bashar al-Assad, en Siria, en el 2000. Parece que el coronel Muamar Gadafi pretende instaurar una dinastía en Libia con su hijo pintor, Saif al-Islam. En América Latina, el caso más notorio de sucesión dinástica fue la del dictador haitiano François Duvaliar «Papá Doc» por su retoño Jean-Claude Duvaliar «Baby Doc», en 1971. Hubo otros con gobernantes decimonónicos, como los generales caudillos venezolanos y hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas. Casos si ha habido en democracia, pero en gobiernos regionales. En la propia Argentina, dos hermanos Rodríguez Saá se turnan desde 1983 en la gobernación de San Luis. En Brasil, se dio el caso de la sucesión familiar, en el 2003, en la gobernación de Río de Janeiro, de Anthony Garotinho por su esposa Rosinha Matheus Garotinho.

Anthony Garotinho, un tránsfuga consumado, siguió por algún tiempo en el poder como ministro de Seguridad Pública de su mujer. ¿Qué hará Néstor Kirchner? En Argentina los políticos, según el ex presidente Raúl Alfonsin, no se jubilan jamás. Véase el ejemplo de Carlos Menem. De modo que si Néstor Kirchner goza de buena salud habrá que estar atentos a ver si cuando su esposa se ciña la banda albiceleste no comienza a prepararse en Argentina una nueva sucesión de alcoba.

Francisco R. Figueroa
www.apuntesiberoamericanos,com
franciscorfigueroa@hotmail.com

2 comentarios:

Dady Rubio dijo...

Estimado Francisco:
Comparto, en una buena parte tu visión de nuestra realidad política, que como verás no es "original argentino", pero me gustaría hacerte algunas observaciones, de colega joven a un "troesma" (maestro) de periodistas:
1-Cristina era más conocida, y más cuadro político, antes que Kirchner fuera candidato a presidente.
2-Ella sostiene el proyecto político generado desde la época de Kirchner alcalde de Río Gallegos en Santa Cruz, y Don Cepernic (ex-gobernador en el 73) su sostén filosófico: ver grupo Calafate.
3-Era el "socialismo nacional", y hoy es muy similar (en casi todo) al partido Demócrata de Clinton: fijate en nuestro blog: www.notianza.blogspot.com
4- Kirchner se va a construir el "tercer movimiento histórico" o el bipartidismo como diría Horacio Vertbisky, entre "el Frente para la Victoria" y el Pro de Macri: Demócratas y Republicanos será la síntesis del devenir por estos lugares (?)
5-Mucho más que una cuestión de alcoba, es un proyecto político de cambio cultural que implica negocios comunes (poseen como matrimonio cerca de 3 millones de dólares de bienes materiales), y consolidación de un sistema imperante (te dejo a ti opinar)...
6-Ella está más consolidada como estadista que él, pero Kirchner es más populista que ella (o sea mantiene la esencia del peronismo)
7- Los dos añoran gobernar como España, con estilo New York, pero generando un mercado común Latinoamericano (Bolivariano).
8- En la década del 70, la organización Montoneros avanzó en la síntesis política que se deseaba, y lo llamaron: Capitalismo de Estado, en contraposición al Capitalismo Humanizado de Perón: mezcla de Socialismo y libre mercado.Los Kirchner son por sentimiento de la "juventud maravillosa del 73", pero por actualidad: conservadores, y Cristina lo será más aún.
Estas son algunos aportes, estimado amigo...un fuerte abrazo desde Argentina- Neuquén y mi ciudad Zapala...visitá nuestro Blogs de Agencia de Noticias Zapala y si quieres hacemos un intercambio bioceánico.
DADY RUBIO (periodista -propietario de FM SUR y Notianza)
Zingoni 351
Zapala (Neuquén)
Teléfono: Código Arg.más 02942-431454 o mi celular 02942-15698616

Martín Bolívar dijo...

Me parece excelente el post y muy acertado hablar de las dinastías populistas. En cuanto al comentario de dady rubio, bueno, eso de gobernar como España no tiene nada que ver con la realidad. Lo digo con toda modestia, pero vivo desde hace 21 años en España. Acá hubo un pacto para una transición a una democracia, que en Argentina no la hubo y es difícil que, de momento, se produzca. No me parece correcto comparar al peronismo de los Kirchner con los demócratas estadounidenses. Y para llegar a un Mercado Latinoamericano, bueno primero se tienen que poner de acuerdo Chávez con Lula da Silva, Bachellet y los países centroamericanos como Costa Rica o México, cercanos al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. La Unión Europea se forjó en 1953 con el Tratado del Acero y el Carbón y en el año 2002 consiguió la moneda única, el euro, más fuerte que el dólar en estos momentos, lo que supuso y supone un gran esfuerzo. En Latinoamérica falta mucho para que esto ocurra. Perón exportó materia prima, carne y cereales; Venezuela hace lo mismo con el petróleo y Argentina vende el oro verde, la soja. Pero los países desarrollados hacen inversiones, investigacion y desarrollo de productos que dan alto valor añadido. Argentina vende cuero vacuno a Alemania que fabrica zapatillas Adidas o vendió lana a Inglaterra para que pueda vender ponchos y pullovers (jerseys). Suiza o Dinamarca son grandes productoras lecheras como Argentina, con la diferencia de que venden al mundo chocolates o quesos de primerísima caldad. Hace un siglo, los economistas, creo que fue Keynes, ya hablaban de países pobres, productores de materias primas como Argentina, y desarrollados que obtienen grandes ganancias con productos elaborados de alto valor añadido. Creo que todavía falta mucho para que Argentina, y por ende, Latinoamerica avancen hacia la generación de riqueza, después tendrá que venir el reparto equitativo de esa riqueza para llegar al socialismo auténtico como se entiende en el siglo XXI.